Para llegar a esta conclusión, los investigadores recogieron los datos de 7.130 personas con una edad media de 79,9 ± 6,9 años, facilitados entre los años 1994 y 2014 por diversas asociaciones adscritas a la universidad, como Religious Orders Study (ROS), Memory and Aging Project (MAP), y Adult Changes in Thought (ACT). De entre estos individuos, 1.589 tuvieron que ser investigados mediante autopsia.

Paul K. Crane y Eric B. Larson, autores principales del estudio, hallaron que 865 pacientes tenían antecedentes de traumatismo craneoencefálico con pérdida de consciencia y que muchos de ellos lo habían sufrido durante su infancia. De entre estos, 142 personas habían permanecido inconscientes durante más de 1 hora.

Un total de 1.537 ancianos sufrían demencia y 117 habían sido diagnosticados con enfermedad de Parkinson. Tal como muestran los resultados, publicados en la revista Jama Neurology, existe un vínculo entre los traumatismos craneoencefálicos que conlleven pérdida de consciencia durante más de una hora y el riesgo de microinfartos cerebrales y párkinson.