El número de casos de sarampión ha alcanzado un nuevo récord en Europa, donde más de 41.000 personas se han visto afectadas en la primera mitad del año, de las cuales al menos 37 han fallecido. Esta cifra de afectados supera el número total de casos registrados al año en la última década, según ha alertado la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Tal y como recoge la agencia china Xinhua, 2017 era hasta ahora el año con más casos totales de sarampión registrados en esta década: 23.927 fruente a los 5.273 registrados en 2016, el año con menos casos. Ucrania ha sido el país donde más gente ha contraído el sarampión, con más de 23.000 casos en estos primeros 6 meses de 2018. Francia, Grecia, Italia, Georgia y la Federación Rusa Serbia han registrado más de un millar de infecciones.

“Después de llegar al número de casos más bajo de la década en el año 2016, estamos observando un aumento drástico en las infecciones y los brotes”, ha señalado la directora regional de la OMS para Europa, Zsuzsanna Jakab, en un comunicado reciente.

De acuerdo con la OMS, el virus del sarampión se propaga con facilidad, por lo que es necesaria una cobertura de inmunización de al menos el 95%, con 2 dosis de vacuna por persona, para evitar brotes. La inmunización a nivel general subió hasta el 90% en 2017 frente al 88% del año anterior; no obstante, en algunos países la cobertura reportada supera el 95%, mientras que en otros no llega al 70%.

“Mientras la enfermedad no sea eliminada, no estaremos cumpliendo con los compromisos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, ha dicho Jakab, que destaca que “no tendremos éxito a menos que todos hagan su parte para inmunizar a sus hijos, a sí mismos, a sus pacientes y a sus poblaciones”.

Según informa la agencia SINC, la última evaluación de la Comisión Europea de Verificación Regional para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola (RVC, por sus siglas en inglés) señalaba que 43 de los 53 Estados miembros han interrumpido la propagación endémica del sarampión y 42 la de la rubeola en 2017; asimismo, llamaba la atención sobre la baja cobertura de inmunización de algunos países.

“Este retroceso parcial demuestra que cada persona que no es inmune sigue siendo vulnerable sin importar dónde viva y cada país debe seguir presionando para aumentar la cobertura”, ha apuntado Nedret Emiroglu, director de la División de Emergencias Sanitarias y Enfermedades Transmisibles de la Oficina Regional de la OMS para Europa.