Obligados a desclasificar estudios sobre la peligrosidad del glifosato

La agencia EFE destaca que el Tribunal General de la Unión Europea (TGUE) sentencia que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) debe permitir el acceso a estudios de toxicidad. También de carcinogenicidad de la sustancia activa del glifosato. Se trata de un herbicida sobre el que alertó la Organización Mundial de la Salud en 2015. La corte anuló así 2 decisiones de la EFSA. Las mismas denegaban el acceso a detalles sobre estudios relativos al herbicida más utilizado y polémico del mundo.

Este producto lo emplean multinacionales como Monsanto. Empresa para el que la Comisión Europea acordó en noviembre de 2017 renovar la licencia en la Unión Europea. Sin embargo, contaba con la oposición de países como Francia.  En este sentido, la EFSA había denegado la solicitud de acceso a distintas partes de estudios científicos de esa agencia relativas al impacto sanitario. También medioambiental del glifosato que habían cursado un ciudadano europeo. Además de los europarlamentarios ecologistas Heidi Hautala, Michèle Rivasi, Benedek Jávor y Bart Staes.

Los demandantes recordaron en su solicitud que el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) concluyó en marzo de 2015. Alertaba de que el glifosato presentaba potencial carcinogenicidad. Sin embargo, en noviembre de 2015, el examen por los homólogos de la EFSA había concluido que probablemente no presentase ningún riesgo carcinógeno para el hombre.

Argumento de la EFSA

La EFSA argumentó su rechazo a permitir el acceso a esos documentos, entre otros motivos. Se basa en que su divulgación supondría un perjuicio serio para los intereses comerciales y financieros de las empresas que presentaron los informes. Aducen que no existía un interés público superior que justificase la divulgación. Esa agencia de la UE consideraba también que “el acceso a las partes de dichos estudios no era necesaria para verificar la evaluación científica de los riesgos. Estaba realizada de conformidad con el reglamento relativo a la comercialización de productos fitosanitarios”, reconoce el Tribunal de Luxemburgo.

Sin embargo, el TGUE sostiene en su fallo que el público debe tener acceso “no solo a la información sobre las emisiones. Además, a la relativa a las consecuencias a más o menos plazo de estas emisiones sobre el estado del medio ambiente. También como los efectos de dichas emisiones sobre los organismos distintos de aquellos a los que va destinado el producto”. Asimismo, el fallo del TGUE admite recurso de casación ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Así, establece que el acceso a esos documentos “reviste un interés público superior. Lo hace con respecto al interés basado en la protección de intereses comerciales de una persona física o jurídica.

Aplauso de la sentencia

Por otro lado, uno de los portavoces de la EFSA asegura que “dan la bienvenida” a la sentencia. Además, añade que la decisión “es importante».  Importante porque da orientación a la EFSA. Además, a otros encargados de interpretar la legislación de la UE sobre el acceso público a documentos”. La directora de política alimentaria para la UE de Greenpeace, Franziska Achterberg, afirma que la sentencia es “un gran paso hacia la transparencia. Pero también a la asunción de responsabilidades en la toma de decisiones de la Unión Europea”.

En este sentido, comenta que es “chocante” que a la EFSA le tuvieran que recordar en un tribunal que su misión es defender la salud pública. En lugar de proteger los intereses comerciales de los fabricantes del glifosato. Además, el eurodiputado de EQUO, Florent Marcellesi, señala que el fallo supone “una victoria contra el secretismo. Supone un riesgo medioambiental y sanitario de productos peligrosos como el glifosato”. Por esta razón, «gracias a la publicación de todos los estudios disponibles, en el futuro otros científicos independientes tendrán la posibilidad de hacer doble control sobre la ciencia que está detrás de las evaluaciones de los plaguicidas», concluye.