Desde su puesta en marcha a principios de 2017, la Sala Blanca del Hospital de Día Médico Oftalmológico ha dado servicio a 5.500 pacientes con enfermedades de retina. La estancia, perteneciente al Hospital Juan Ramón Jiménez, está dotada de un equipo técnico llamado arco estéril, capaz de reproducir condiciones similares a las de un quirófano, sin renunciar a la versatilidad propia de una consulta común.

La Sala Blanca permite aunar consulta, pruebas diagnósticas y tratamiento intraocular en un mismo acto médico. Simplificar los procesos y agilizar la atención supone también reducir el número de visitas y aumentar la comodidad de un colectivo numeroso y generalmente anciano que, por su patología y tratamiento, debe acudir muy a menudo al servicio.

“Las patologías de retina que requieren terapia intravítrea son muy prevalentes”, corrobora el servicio, “en las consultas diarias surgen numerosos casos cuya primera dosis, gracias a la Sala Blanca, puede ser abordada en acto único coincidiendo con la consulta”. Este método de inyección directa del fármaco “ha revolucionado el abordaje de numerosas patologías oftalmológicas graves en los últimos años”, consideran.

“Pacientes con enfermedades de la retina que hasta hace poco no tenían solución o bien cuyos sus resultados eran muy limitados han mejorado considerablemente”, aseguran. Según datos del hospital onubense, la inyección intravítrea frena la evolución de la enfermedad en el 95% de los casos y mejora la agudeza visual en el 40% de los tratados.