Para la revisión, los investigadores seleccionaron ensayos aleatorios controlados en los que se comparaba la monoterapia con aflibercept con los tratamientos a base de ranibizumab y bevacizumab. Analizaron a un total de 2.457 individuos que presentaban degeneración macular neovascular senil con lesiones neovasculares coroideas subfoveales activas.

Tras un año de seguimiento, los resultados de agudeza visual fueron similares entre los grupos de aflibercept y de ranibizumab. Un 32% de los individuos que recibieron aflibercept y de los que participaron en el grupo de ranibizumab ganaron 15 letras o más de agudeza visual durante el primer año de tratamiento.

En cuanto a los resultados morfológicos, los participantes tratados con aflibercept o ranibizumab mostraron una mejoría similar, teniendo en cuenta los resultados obtenidos tras medir el espesor retiniano central y el tamaño de la neovascularización coroidea. Los efectos adversos sistémicos graves fueron similares en ambas terapias, sin embargo, el riesgo de efectos adversos oculares graves fue inferior en el grupo que recibió aflibercept.