El uso habitual de lentillas implica un conocimiento sobre los cuidados y el mantenimiento de las lentes que no es tan habitual entre los usuarios esporádicos, lo que multiplica el riesgo de complicaciones oculares. Con motivo de la próxima celebración de los carnavales, el Instituto Clínico Quirúrgico de Oftalmología (ICQO) ha pedido “prudencia con las lentillas de colores” y ha recomendado evitar la compra de estos artículos cosméticos a través de internet.

“En general, las lentillas requieren de una serie de cuidados que el paciente conoce y respeta, dado que conoce también los riesgos de no hacerlo”, explica la doctora Bárbara Berasategui en una nota de prensa. Sin embargo, apunta, en los últimos años, las lentillas de colores se han puesto muy de moda entre clientes puntuales, por ejemplo, para completar disfraces de carnaval. “Por puro desconocimiento, este uso ocasional puede provocar problemas, a veces, de gravedad”.

Según estadísticas del ICQO, el uso de lentillas es, hoy por hoy, la causa más frecuente de infecciones en la córnea en el mundo occidental. Además, estos elementos ajenos causan alteraciones en la lágrima que, con los años, pueden derivar en ojo seco. “A eso hay que añadir que muchos de esos usuarios compran las lentillas por internet, sin el consejo de un profesional médico”, advierte Berasategui.

Aunque sean para un disfraz de carnaval, “las lentillas cosméticas exigen el mismo nivel de atención y consideración que las lentes de contacto indicadas para problemas de visión”, sentencia la experta. “Hay quien las vende y las usa como si fuesen cosméticos, pero no lo son”, defiende Berasategui; “cualquier lentilla es un dispositivo que necesita receta médica”.  Con el objetivo de prevenir posibles daños de cara a los carnavales, la oftalmóloga ha elaborado una lista de consejos básicos:

  1. Colocarse las lentillas antes del maquillaje de carnaval y retirarlas tras el maquillaje.
  2. Acudir al especialista para realizarse una revisión ocular y de las propias lentillas para proceder a una adaptación adecuada.
  3. Guardar las lentillas en un portalentes adecuado y reemplazarlo, al menos, cada 3 meses. Utilizar solo los productos recomendados por el especialista para limpiarlas y desinfectarlas.
  4. Pese a que algunos fabricantes indican que no existe ningún problema, los oftalmólogos recomiendan no dormir con las lentillas puestas. El efecto barrera limita la cantidad de oxígeno del ojo, que sufre irritación.
  5. El agua contiene microorganismos que viven de forma natural en el ojo pero que, en la superficie de las lentillas, pueden dar lugar a infecciones; especialmente si la lente ha causado algún arañazo en la córnea. Por este motivo es desaconsejable lavar las lentillas o ducharse con ellas puestas.