Por normativa, los parabrisas delanteros deben estar preparados para bloquear gran parte de las radiaciones que inciden en ellos, pero no sucede lo mismo con las ventanillas laterales que dejan pasar grandes cantidades de luz ultravioleta (UVA).

Durante el experimento, desarrollado en Los Ángeles (EE.UU.) por un equipo del Boxer Wachler Vision Institute, en Beverly Hills (California), se recorrieron numerosos concesionarios de automóviles para recoger datos de las ventanillas laterales con un medidor de luz ultravioleta.

Los resultados sugerían que los rayos solares atravesaban el vidrio lateral sin resistencia y que “no existía ninguna garantía de protección, ni si quiera en los coches que venían con los vidrios tintados de fábrica”, según el autor del estudio, Brian Boxer.

“Algunos coches tenían indicadores tan bajos que sólo absorbían el 50% de lo debido”, ha alertado Boxer, quien basa su estudio en otras evidencias como que, tanto las cataratas como los cánceres de piel, tienen una mayor prevalencia en el lado izquierdo del cuerpo, precisamente el más expuesto a la luz solar ya que los conductores estadounidenses tienen la ventanilla a este lado.

Ante esta problemática los investigadores sugieren el uso de protección solar y gafas oscuras incluso en el interior del coche. Sin embargo, Marc Werner, oftalmólogo del Stahl Eye Center (Nueva York) especifica que no todas las gafas son adecuadas.

Tras una exhaustiva medición de ejemplares comprados fuera de una óptica el investigador comprobó que “mientras el aparato marcaba que la lente sólo absorbía un 38% de los rayos UVA en la etiqueta se lía protección 400”, tal como narró a Fox News.

Sobre todo, dice, “no hay que dejar que los tintes nos engañen”, además, “la única forma de saber realmente si sus gafas de sol protegen es tener a su oftalmólogo cerca”.