“En una sociedad cada vez más tecnológica, la utilización abusiva de dispositivos electrónicos como tabletas, ordenadores o consolas está provocando un incremento en la prevalencia de importantes alteraciones visuales que afectan a la visión binocular de niños y adultos”, resume el CGCOO en una nota de prensa.

No obstante, la tecnología también presenta grandes beneficios y soluciones a las distintas disfunciones visuales, así como un punto de apoyo para los médicos. Así, por ejemplo, el doctor en Optometría por la Universidad de Alicante, David Piñero, destaca la relevancia de las aberrometrías mediante sensor tschenring.

“En principio, este tipo de medida permite optimizar cualquier tipo de medio compensador, ya sean gafas o lentes de contacto”, explica. “De hecho, ya empiezan a surgir diseños personalizados basados en la toma de la medida aberrométrica de los pacientes”, especifica el experto, que recuerda también la importancia de las adaptaciones de lentes de contacto con software topográfico.

Este tipo de herramienta tecnológica “resulta especialmente útil en casos de córneas regulares con valores de asfericidad atípicos, casos de astigmatismos elevados o irregulares, así como en casos de ortoqueratología”, explica Piñero. Por otro lado, “las lentes esclerales han disfrutado de un renacimiento en estos últimos años”, reflexiona el colegio en la nota.

“Siempre han estado presentes en la categoría de lentes especiales, ya que ofrecen una oportunidad a los pacientes con corneas irregulares y alteraciones severas”, admiten. No obstante, la evolución de sus últimos diseños “ha posibilitado más opciones de adaptación que, por otro lado, permiten ofrecer estas lentes en muchas más condiciones oculares y visuales”, concluye.