Según ha informado la Generalitat Valenciana, el proyecto Nanotears está liderado por el Grupo de Investigación de Óptica (GROC) y su fin es diseñar un sensor óptico con nanopartículas, integrable en la cámara de los teléfonos móviles inteligentes, para detectar el nivel de glucosa en la lágrima de las personas con diabetes.

El Servicio de Oftalmología del Hospital de Castellón será el encargado de supervisar la actividad del proyecto vinculada con la obtención de muestras de pacientes con diabetes, tanto de lágrima como de sangre, para desarrollar la nueva herramienta de medición, correlacionar los valores obtenidos de la glucosa en lágrima con los de un glucómetro convencional, además de establecer los protocolos de ética y protección de datos de la investigación.

Tal y como explica la oftalmóloga Elena Sorlí, responsable de esta línea de trabajo, actualmente el paciente diabético se mide la glucosa en casa mediante punción digital con una lanceta y un glucómetro. El proceso suele repetirse 2 o 3 veces al día, con la consiguiente molestia y riesgo de infección. Nanotears pretende desarrollar un sistema para detectar el nivel de glucosa en lágrica, fiable y no invasivo.

Laboratorio de bolsillo

“Queremos desarrollar un dispositivo diagnóstico no invasivo, compacto e integrado en la cámara de un teléfono inteligente, que actuará de pequeño laboratorio de bolsillo con el que se medirá la concentración de glucosa en lágrima de una forma sencilla y confiamos que en el futuro permita facilitar el control de la diabetes”, apunta la investigadora de GROC y coordinadora de este proyecto, Gladys Mínguez.

Según señala, para iniciar el diseño del sensor es fundamental “un adecuado sistema de recogida de lágrima del paciente”. Dicha recogida se realizará mediante un capilar de 20 microlitros posicionado cuidadosamente en el menisco lagrimal, para evitar tanto la estimulación conjuntival como la secreción lagrimal refleja, que podría modificar las características de la muestra.

A continuación, las muestras se trasladarán al Departamento de Física de la UJI, donde se pondrán en contacto las lágrimas con los puntos cuánticos funcionalizados y aplicarán una luz láser o LED de color azul a la muestra. Esta emitirá una señal de fluorescencia y, calibrándola, se calculará la cantidad de glucosa para desarrollar el sensor óptico para detectar el nivel de glucosa en lágrima que, con posterioridad, se incorporará a la cámara de los móviles.