El proyecto se enmarca dentro de la medicina regenerativa, que utiliza los propios recursos del organismo para regenerar tejidos y recuperar funciones dañadas. Detrás de la investigación se encuentra el Instituto de la Tecnología, una empresa de Vitoria que ha desarrollado métodos novedosos para el campo médico, como la obtención de plasma rico en factores de crecimiento (PRGF) 100 por 100 autólogo.

Los factores de crecimiento son proteínas que desempeñan una función esencial en los procesos de reparación y regeneración de tejidos, ya que desencadenan efectos biológicos como la proliferación y diferenciación celular o la generación de vasos sanguíneos. Esta tecnología biomédica permite aislar y concentrar precisamente esos factores de crecimiento.

El PRGF es un plasma rico en plaquetas que está considerado hoy un medicamento de uso humano, explica a Efe Gorka Orive, uno de los responsables del proyecto, quien añade que su objetivo es que, allí donde las plaquetas no puedan desempeñar su papel fisiológico, llegue esta ayuda adicional para reparar o regenerar tejido dañado. Para ello, la sangre extraída del paciente, unos 70 centímetros se centrifuga.

Una vez la sangre es centrifugada, se separan sus componentes. Según los expertos, lo glóbulos rojos y blancos no aportan nada importante a la reparación de tejidos, por lo que se quedan con el plasma rico en plaquetas. Según informa la agencia EFE, las primeras investigaciones para obtener PRGF datan de 1995 y este se usa desde hace años para tratar lesiones deportivas, en Dermatología, dermoestética, Cirugía Oral y Maxilofacial y, desde hace un año, en Oftalmología.