“Disponer de esta tecnología 3D permite al profesional tener una mejor profundidad de foco con una visión estereoscópica sobreaumentada, que en algunos casos puede mejorar el abordaje quirúrgico”, defiende el coordinador del departamento de Vítreo-Retina del Centro Oftalmológico Barraquer, en una nota de prensa.

Además, “gracias a los sistemas de visualización tridimensional, es posible generar una realidad virtual aumentada de las diferentes imágenes, lo que puede facilitar la cirugía”, ejemplifica Nadal sobre un sistema que permite al cirujano reducir la fatiga y “tener una posición quirúrgica más confortable”, especialmente en sesiones de larga duración.

Lamentablemente, “aún nos encontramos en una etapa muy temprana de introducción progresiva de este tipo de sistema en los quirófanos”, admite el experto. No obstante, “es un dispositivo que se encuentra en fase de desarrollo y que, sin duda, nos abrirá grandes perspectivas de futuro”, adelanta el especialista.