Este dispositivo de drenaje microscópico se introduce en la cámara anterior del ojo a través de un inyector y se conecta con el espacio subconjuntival. Esta conexión favorece el drenaje continuo del humor acuoso, disminuyendo así la presión intraocular, principal factor de riesgo del glaucoma.

Entre las ventajas de este dispositivo de drenaje se encuentra su reducido tamaño. Y es que según señala el Instituto de Microcirugía Ocular (IMO), XEN ocupa un tercio del espacio que necesitarían las válvulas convencionales. Asimismo, el procedimiento es menos invasivo ya que para introducir el dispositivo solo es necesaria una incisión en la córnea de 2mm.

Otro de los beneficios de este dispositivo es que reduce el tiempo de la intervención. Elena Arrondo, especialista del Departamento de Glaucoma del IMO, ha explicado que “la implantación de este nuevo dispositivo disminuye hasta 6 veces el tiempo dedicado a la intervención frente a otras cirugías para el glaucoma”.

Los especialistas del Instituto de Microcirugía Ocular han subrayado que XEN supone una alternativa adecuada para los pacientes que padecen glaucoma leve de ángulo abierto y para aquellos que no toleran bien la medicación con gotas o que presentan una respuesta hipotensora insuficiente.