Edema macular diabético

Más de 200 oftalmólogos de la Comunidad Valenciana han debatido cómo abordar las necesidades clínicas en el tratamiento del edema macular diabético. Brill Pharma, compañía farmacéutica especializada en Oftalmología y Salud Ocular, ha organizado este simposio durante el Congreso de la Sociedad Oftalmológica de la Comunidad Valenciana (SOCV), celebrado en la capital del Turia.

El edema macular diabético es una patología derivada de la diabetes que afecta a la retina y que puede conducir a la pérdida de visión irreversible. Actualmente, en España, existen más de 3,5 millones de pacientes diabéticos, de los cuales aproximadamente el 7% sufren edema macular diabético. Con la finalidad de contribuir a la divulgación científica, el doctor Marc Menezo, del Hospital de Castellón ha presentado datos sobre el edema macular diabético. Asimismo, la doctora Verónica Castro, del Hospital General Universitario de Valencia, ha acompañado al especialista en su presentación.

“Los resultados observados en la práctica clínica evidencian la necesidad de disponer de un tratamiento antiinflamatorio basal, como el nuevo implante intravítreo que libera fármaco durante 3 años, para conseguir mantener la eficacia en el tiempo y poder reducir la recurrencia del edema, el número de inyecciones y la carga de tratamiento del paciente”, explica el facultativo Menezo.

Implante financiado

Desde el pasado año, este nuevo implante intravítreo está financiado por el Sistema Nacional de Salud. Se trata de un implante de fluocinolona. Está diseñado por y para los oftalmólogos que libera una microdosis terapéutica diaria de fármaco en el vítreo de forma sostenida durante 36 meses. Además, permite el control diario real de la enfermedad. Este tratamiento fue desarrollado con el objetivo de cubrir necesidades clínicas no cubiertas en el manejo del edema macular diabético, como la disminución del número de inyecciones y visitas, así como del infratratamiento, puesto que el implante intraocular tiene una efectividad de 3 años.

Esto supone la reducción tanto de la carga asistencial como del tiempo requerido por parte del paciente diabético y de su acompañante. Por ello, para el doctor Marc Menezo representa un cambio en el paradigma del tratamiento del edema macular diabético. A su juicio, “permite el aumento de la adherencia al tratamiento con el fin de mejorar los resultados en términos de salud a largo plazo”.