Gracias a la colaboración con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, los científicos pudieron acceder durante 4 años a datos sobre el comportamiento de cerca de 2.000 pacientes mayores de 40 años que padecían diabetes de tipo 1 y 2. Tal como ha recogido la Academia Americana de Oftalmología (AAO), un 58% de estos sujetos no se sometía a exámenes oculares regulares de seguimiento.

Los pacientes con hábito tabáquico eran, además, un 20% más descuidados de cara a estas revisiones, mientras aquellos que sufrían retinopatía diabética eran un 30% más propensos a acudir a las consultas oftalmológicas. Se trata de unas cifras desalentadoras teniendo en cuenta que uno de cada 10 estadounidenses es diabético y se encuentra, por tanto, en riesgo de retinopatía.

“La pérdida de visión es algo trágico”, lamenta la autora principal del estudio, Ann P. Murchison, “sobre todo cuando se puede prevenir”. La directora del servicio de urgencias oftalmológicas del Wills Eye Hospital ha recalcado la importancia de los exámenes anuales que pueden “revelar signos ocultos de la enfermedad” y “prevenir el 95% de la pérdida de visión relacionada con diabetes”, recuerda.

Con ella coincide el portavoz de la AAO, Rahul N. Khurana, quien recomienda a los pacientes diabéticos “no esperar hasta experimentar problemas para acudir a examinarse”. Así mismo ha recordado que cualquier estadounidense mayor de 65 años es elegible para obtener un examen médico gratuito a través del programa EyeSmart, que publicitan con un nuevo anuncio educativo.