Para llegar a esta conclusión, el equipo sometió a varias cepas de renacuajos a una serie estímulos visuales, habiéndolos expuesto previamente a distintos niveles de cannabinoides endógenos -producidos naturalmente por el cuerpo- y exógenos -drogas introducidas de forma artificial en su organismo-. Contrariamente a las afirmaciones de estudios previos, la activación de la señalización cannabinoide, no redujo los niveles de neurotransmisión, sino que agilizó la visión de los animales.

“Primero desconfiamos de nosotros mismos, lo normal cuando encuentras algo que va contra ideas ampliamente sostenidas”, admite Edward S. Ruthazer, autor del estudio, “pero probamos el experimento muchas veces, utilizando diversas técnicas, y fue un resultado consistente; sabíamos que se trataba de algo importante”, asegura en una nota de prensa de la Universidad McGill. Finalmente, las pesquisas condujeron al receptor CB1R, implicado en la supresión del transporte de cloruro en las CGR.

“Para los renacuajos, esto significaba que eran más capaces de detectar objetos en condiciones de poca luz, que cuando lo intentaban sin haber sido expuestos a cannabinoides”, resumen en el documento, publicado por la revista eLife. “Es demasiado pronto para decir si estas sustancias tienen el mismo efecto sobre la visión humana, aunque existen evidencias anecdóticas de que el cannabis mejora la visión nocturna de los pescadores de Jamaica y Marruecos”, recuerda Ruthazer.

En definitiva, “nuestro trabajo pone sobre la mesa un mecanismo potencial para la regulación de cannabinoides de la descarga neuronal”, afirma el científico, quien espera realizar próximos experimentos en cepas de ratón eincluso a partir de cultivos de células de la retina humana.