El glaucoma es hereditario

El glaucoma es hereditario y el 50% de las personas que lo padecen lo desconocen. En España se calcula que el glaucoma lo padecen cerca de un millón y medio de personas. Además, según el Instituto Clínico Quirúrgico de Oftalmología, entre el 3 y el 4% de los mayores de 50 años padece glaucoma. Además, este porcentaje se eleva al 5% en los mayores de 70. También se incrementa en un 10% a quienes alcanzan los 90 años.

El glaucoma es una enfermedad crónica del nervio óptico y da lugar a una pérdida progresiva del campo de visión.

Por otro lado, aunque el glaucoma es hereditario, es la segunda causa de ceguera a nivel mundial y la primera de ceguera irreversible. Se trata de una enfermedad crónica del nervio óptico. Da lugar a una pérdida progresiva del campo de visión. Generalmente se debe a un exceso en la presión intraocular. Además, su importancia radica en que en fases avanzadas se desarrolla de forma asintomática. Es decir, sin que el paciente note nada.

Causa del glaucoma

En este sentido, el doctor Iñaki Rodríguez, especialista en glaucoma del ICQO y miembro de la Sociedad Española del Glaucoma (SEG), destaca que esta enfermedad puede afectar a cualquier persona y a cualquier edad, aunque existen circunstancias que predisponen a esta enfermedad. El glaucoma es hereditario, si bien pueden darse otros antecedentes como padecer miopía, ser enfermo de diabetes, la toma de corticoides de forma prolongada o la pertenencia a la raza negra.

Doctor Rodríguez: «Es fundamental realizar una revisión oftalmológica a toda persona mayor de 40 años”.

El principal factor de riesgo es la presión intraocular elevada. Por eso, el doctor señala que “es fundamental realizar una revisión oftalmológica a toda persona mayor de 40 años”. No obstante, posteriormente las revisiones deberán realizarse entre 2 y 4 años. Por otro lado, en los casos de riesgo, es decir, con algún antecedente, el facultativo aconseja empezar las revisiones a los 35 años y a partir de ese momento de forma bianual.

Diagnóstico del glaucoma

El diagnóstico del glaucoma se basa en 3 pilares: la medición de la presión intraocular y el examen morfológico y funcional del nervio óptico. Asimismo, en los últimos años se han producido mejoras en el diagnóstico. Se ha mejorado gracias a aparatos sensibles. Su objetivo es observar daños iniciales del nervio óptico y una mejor identificación de la progresión de la enfermedad.

En la actualidad no tiene un tratamiento curativo. Si bien entre los tratamientos actuales se encuentran el farmacológico, con láser o cirugía. El más común es el farmacológico, que consiste en la administración crónica de colirios para reducir la presión intraocular, que puede ralentizar e incluso frenar la enfermedad. No obstante, el tratamiento con láser solo es efectivo en algunas formas de glaucoma. Tiene la ventaja de ser un tratamiento bastante inocuo pero el inconveniente de presentar un efecto más limitado en el tiempo.

Por su parte, la cirugía ser reserva para casos que empeoran a pesar de otros tratamientos. También se reserva para pacientes intolerantes a los colirios o para glaucomas avanzados. En los últimos años, se han producido también avances en la regeneración del nervio óptico en animales, pero aún quedan lejos los avances en humanos, para lo que los científicos siguen investigando.