El tabaco es perjudicial para la salud ocular

El Instituto Catalán de la Retina (ICR) ha advertido que el humo del tabaco puede provocar pérdida de visión, según ha recogido EFE. Esta información ha sido distribuida con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, una sustancia que afecta gravemente la salud.

Esta sustancia puede afectar a los ojos y provocar la pérdida de visión. Esto se debe a las toxinas que se inhalan y que circulan por el torrente sanguíneo, donde se distribuyen por todo el cuerpo. Una vez que se encuentran por todo el organismo pueden provocar diversos problemas oculares. Algunos de estos problemas son el ojo seco, retinopatía diabética, cataratas, degeneración macular asociada a la edad (DMAE) o problemas en el nervio óptico.

Enfermedades

Por ello, los médicos previenen de que fumar puede incrementar las posibilidades de sufrir cataratas. Está demostrado que este problema aparece con mayor frecuencia en personas fumadoras que en las que no lo son. También tienen más posibilidades de sufrir DMAE, que es una patología que provoca la pérdida de visión central debido a que una parte de la retina queda dañada.

Si además de ser personas fumadoras también son diabéticas tienen un alto índice de riesgo de sufrir retinopatía diabética. Esta enfermedad produce que los vasos sanguíneos que se encuentran en los ojos queden dañados.

El ICR también advierte de que el tabaquismo está contraindicado para las personas que tienen ojo seco. Esto se debe a que las personas con esta patología tienen falta de lágrima, lo que se intensifica con el humo del tabaco, potenciando la sequedad e irritación ocular.

Además de los problemas que el tabaco produce a nivel interno, también puede afectar a nivel externo. En especial a los tejidos que se encuentran alrededor de los ojos, lo cual produce la aparición de bolsas y genera inflamación e irritación.

Por último, desde el Instituto Catalán de Retina, destacan los casos de embarazo, donde los efectos del tabaco pueden producir complicaciones. Algunas de las consecuencias que provoca esta sustancia son dar a luz de forma prematura. También aumenta las posibilidades de que el bebé padezca un trastorno visual llamado retinopatía del prematuro. Esta enfermedad provoca que los vasos sanguíneos de la retina no desarrollen con normalidad.