Se trata de un dato importante, explican, teniendo en cuenta que el 56% de quienes optan a una cirugía en este centro, es mayor de 75 años, “un grupo poblacional envejecido que, habitualmente, requiere el acompañamiento de familiares en las visitas”, con las molestias que ello conlleva para el enfermo y su entorno. Especialmente, señalan, para el 64% de la población que vive fuera de Manresa, pero acude a su centro hospitalario.

Según la encuesta realizada por la fundación, un 99% de los pacientes atendidos por vía telefónica ha valorado la iniciativa y su grado de satisfacción con la asistencia como “muy bueno o perfecto”. Así mismo, un 99,5% “volvería a repetir una consulta oftalmológica no presencial”. Además, aseguran, los resultados indican que se consigue la misma eficiencia, ya que “no se produjeron anulaciones por falta de preparación quirúrgica”.

En parte, este proyecto ha sido posible porque, “actualmente, la historia clínica compartida permite que los profesionales sanitarios puedan consultar de forma virtual datos, informes médicos, pruebas y la medicación del paciente”, explican los expertos. Gracias a estos avances ha podido conformarse en el centro un nuevo circuito para las cirugías de cataratas con anestesia tópica en colirio:

En primer lugar, el oftalmólogo hace la petición quirúrgica del ojo a operar, indica la técnica anestésica que necesita y hace entrega del colirio preoperatorio. La visita preoperatoria no presencial correrá a cargo del servicio de enfermería que, por vía telefónica, confirmará la medicación, los antecedentes médicos y alergias del paciente, detectará posibles factores de riesgo y explicar la preparación para la cirugía.