Los oftalmólogos están cada vez más disgustados con el funcionamiento de los registros electrónicos de pacientes, según un estudio que relaciona esta insatisfacción con la percepción de una menor productividad clínica y económica. Los investigadores, dirigidos por la vicepresidenta y directora médica del UCDavis Medical Center, Michele C. Lim, evaluaron los resultados de 3 encuestas que incluyeron 592 oftalmólogos en 2006, 492 en 2011 y 348 en 2016.

Según el texto que publica JAMA Ophthalmology, el 72,1% de los oftalmólogos encuestados había implementado el registro electrónico de pacientes en su consulta, lo que supone un aumento del 19% desde el primer al último año de estudio. En 2006, solo el 15% de los voluntarios consideraba que el registro electrónico había disminuido su productividad, pero, en 2016, casi el 50% de los oftalmólogos se sentía representado por esta opinión.

Así mismo, en 2006, el 13% de los encuestados opinaba que el uso de un registro electrónico había incrementado los costes en sanidad, una cifra que, en 2016 ascendía al 75% de los oftalmólogos. A pesar de la profunda insatisfacción que revelan las encuestas, más del 50% afirmó, en el último año de estudio, que no volverían al formato papel aunque pudiesen. Para la doctora Lim, es fundamental que “los diseñadores de registros electrónicos pongan mayor cuidado en la eficiencia y usabilidad de estos sistemas”.