Un equipo de científicos de la Universidad de Liverpool (Inglaterra), liderado por la psicóloga Laura Hope-Stone, ha realizado una encuesta a 179 pacientes que habían sido tratados de melanoma uveal en el Centro de Oncología Ocular de la ciudad y que habían perdido el ojo entre 4 meses y 4 años atrás.

El 60,3% de los voluntarios admitieron haber experimentado síntomas relacionados con el PES; de ellos el 48% se refirieron a sensaciones visuales, mientras un 28% afirmaba poder ver formas o colores y el 23% sufría dolor. En el 7,8% de los casos el paciente llegaba a sufrir varios de estos trastornos diariamente.

El dolor resultó ser más habitual entre mujeres y pacientes jóvenes, quienes, además reportaron un alto índice en cuanto a sensaciones visuales. Así mismo, cuanto más reciente había sido la enucleación, más probable era que el paciente pudiese “ver” con el ojo ausente.

El estudio recoge por ejemplo el testimonio de un hombre de 82 años que aseguraba “ver figuras andando al lado”, al igual que otro paciente de 77 años que podía “ver personas en la oscuridad”. Una mujer de 70 años explicó cómo pudo percibir “a una persona poco definida esperando al lado de la cama”.

Los pacientes sometidos a esta operación necesitan ser informados sobre los síntomas del PES”, han advertido los investigadores, ya que pueden llegar a sufrir ansiedad o depresión al respecto. En este sentido, el estado de ánimo de los voluntarios se evaluó mediante la escala de ansiedad y depresión hospitalaria (HADS).

De los 108 pacientes que reportaron síntomas, el 18,5% los encontraron “inquietantes”, mientras el 19,4% se refirió a ellos como “placenteros”. Únicamente los individuos que sufrían dolor admitieron o presentaron evidencias de ansiedad y depresión.

“Una encuesta no es la mejor manera de medir cuán común es el PES”, ha admitido la propia autora en declaraciones a la revista Discover, “pero puede producir datos útiles para que los médicos puedan tratar a los pacientes con cáncer de ojo”, añade.

“La percepción humana es un proceso complejo. Los médicos no están seguros de por qué exactamente se produce este síndrome… personalmente sospecho que puede haber una gran variedad de causas”, aventura la psicóloga sobre los casos estudiados.