“Las gafas diagnósticas son una valiosa aportación al arsenal existente contra el estrabismo”. Es la conclusión a la que ha llegado el doctor Konrad P. Weber, oftalmólogo del Hospital Universitario de Zurich (USZ), tras realizar un estudio trasversal en 41 pacientes con estrabismo concomitante, estrabismo paralítico congénito o adquirido y 17 controles sanos.

Según explica el texto, que publica la revista Ophthalmology y recoge la Academia Americana de Oftalmología (AAO), Weber y su equipo compararon las mediciones de alineación ocular derivadas del uso de las gafas diagnósticas con las obtenidas mediante la prueba estándar, la pantalla de Hess. Los voluntarios, de entre 6 y 81 años, se sometieron a pruebas de agudeza visual y mapeo de la desviación  en 9 posiciones de mirada.

El análisis reveló una estrecha concordancia entre las medidas de desviación horizontal y vertical obtenidas mediante ambos métodos, pero, además, las gafas diagnósticas fueron capaces de medir las desviaciones en el estrabismo concomitante y la supresión visual. “El dispositivo es fácil y rápido de usar -2 minutos, aproximadamente- y se puede incorporar fácilmente a un entorno clínico sin pantallas especiales”, valora el oftalmólogo.

Por otro lado, admite el experto, “las gafas diagnósticas están diseñadas para un tamaño de cabeza promedio y no se ajustaban a todos los pacientes”; además, el prototipo no está equipado para corregir los errores de refracción. En cualquier caso, “es de esperar que las futuras modificaciones superen estas deficiencias técnicas menores”.