Así lo ha asegurado director médico de la Clínica Rementería, Javier Hurtado, durante su ponencia en el New Trends in Multifocal Surgery, un encuentro entre profesionales de la Oftalmología que pretende desgranar los últimos avances del procedimiento multifocal en la cirugía de cristalino.

Durante esta misma charla, Hurtado ha señalado que el 65% de las cirugías de cataratas se llevan a cabo en centros públicos, frente al 35% que se realizan en clínicas privadas. Por otro lado, ha matizado que “las lentes trifocales permiten al paciente prescindir de un sistema de corrección de la visión adicional tras la intervención”.

María Luisa Ramón, directora de la Clínica Oftalmar y moderadora en el coloquio ha destacado la gran calidad de la Oftalmología española y ha esbozado los principales retos de cara al futuro; entre ellos “recuperar la capacidad de acomodación en un ojo operado de catarata”.

De esta forma, se podría rescatar “la capacidad de enfoque de manera natural y no artificial, que es el que proporcionan los sistemas de lentes que tenemos en este momento”, explica Ramón, quien subraya, además, “el paso adelante que ha supuesto el uso de instrumentos quirúrgicos que permiten la perfecta colocación de las lentes intraoculares”.

En concreto, “destaca el caso de las que corrigen el astigmatismo, que deben ser acomodadas en una determinada posición para que funcionen adecuadamente”. Así mismo, ha señalado que más del 30% de los pacientes de cataratas sufren astigmatismo, por lo que la exactitud en el cálculo de esa lente es algo prioritario”.

En este sentido, se han abordado los beneficios de la inclusión de la fórmula de Barrett en el nuevo Toric Calculator; en un intento de “perfeccionar ese cálculo incluyendo más factores que los actuales, teniendo más en cuenta las características personales de cada ojo”. Además del abordaje personalizado, han recalcado la seguridad del proceso, la rápida recuperación o la independencia de las gafas, entre otras ventajas.