“Cuando un paciente con problemas refractivos decide que quiere reducir o eliminar su dependencia de las gafas mediante láser, debe ser bien informado”, afirman los autores del estudio en una nota de prensa. “Aunque son intervenciones seguras que mejoran notablemente la calidad de la visión, el procedimiento puede estar asociado a la inducción de aberraciones”, admite.

Entre las más predominantes se hallan las llamadas esféricas, que distorsionan las imágenes y empobrecen la visión del paciente. Así, por ejemplo, “un punto no será nunca un punto, sino una mancha circular de tamaño finito”, explican. Tras estudiar este fenómeno durante más de 8 años, el centro canario ha concluido que, los cambios refractivos que se producen cuando se contrae la pupila, “pueden mejorar la visión cercana en función de la aberración esférica inducida”.

Esta conclusión, consideran, es especialmente relevante para pacientes de presbicia. “Mediante el manejo correcto de la aberración esférica pueden disminuirse los síntomas al tiempo que se corrigen las dioptrías”, aseguran.