Estos resultados, recientemente publicados en las revistas Investigative Ophthalmology & Visual Science y Experimental Eye Research, son el primer paso para la creación de nuevos tratamientos que, en un futuro, retrasen la pérdida de trasparencia de la córnea, aplacen la cirugía de trasplante y conserven conservar mejor las células endoteliales antes y durante la intervención.

La activación de las Rho GTPasas, Rac1 y RhoA, “refuerza la barrera endotelial de la córnea y favorece la formación de las uniones moleculares que se establecen entre las células adyacentes cuando tienen que formar una barrera”, explica una de las autoras, Cristina Ortega, del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa.

“Cuando las córneas son sometidas a un estrés osmótico, aquellas tratadas con activadores farmacológicos de estas 2 proteínas conservan mejor las propiedades de barrera de su endotelio”, añade la investigadora. Por su parte, el científico del CSIC, Jaime Millán, ha recalcado la “necesidad de establecer nuevos convenios de colaboración”.

Tal como advierte el investigador, “la falta de modelos experimentales adecuados hace que el trabajo sobre los mecanismos moleculares que mantienen la integridad de esta barrera se encuentre estancado”, por eso, reclama, “son necesarias colaboraciones como la que engloba este estudio, que permitan desarrollar nuevas estrategias para investigar este tipo celular”, concluye.