La conjuntivitis es el problema ocular más común; en verano, puede llegar a afectar hasta el 30% de la población, según el doctor Sánchez Ávila, oftalmólogo en Sevilla de HLA Santa Isabel. El cloro de las piscinas, la sal del mar, el polen o la polución son algunos de los agentes que pueden propiciar esta patología inflamatoria de los ojos, que incide en la calidad de vida del paciente.

Tal y como explica el especialista, la conjuntivitis afecta a la conjuntiva, una fina membrana mucosa que reviste la superficie interna del párpado y cubre al ojo. Se trata de una barrera contra alérgenos ambientales, agentes químicos e infecciosos, que pueden provocar inflamación en la conjuntiva y los tejidos que hay alrededor.

“Durante el verano existe un aumento de las conjuntivitis de origen irritativo, entre ellas están las causadas por causas alérgicas como polen, polvo o moho, y las que son consecuencia de agentes químicos como el cloro de piscina, agua mal tratada, o agua salada, así como por el baño en agua dulce que pueden provocar infecciones en la superficie ocular y cornea”, comenta Sánchez Ávila.

El aumento de la actividad en el exterior y el consecuente incremento del riesgo de exposición a agresores extornos hace que se den más en verano las citadas conjuntivitis irritativas. Cuando se debe a la exposición al agua de las piscinas, los síntomas son:

  1. Picor.
  2. Quemazón.
  3. Lagrimeo.
  4. Enrojecimiento.
  5. Sensación de cuerpo extraño.
  6. Fotosensibilidad.
  7. Edema.

“Cuando los síntomas más intensos son el picor, lagrimeo y asocia algún antecedente de alergia, como rinitis o dermatitis, se puede estar ante un cuadro de conjuntivitis alérgica”, señala el oftalmólogo, según el cual hay que pensar en un componente infeccioso cuando el ojo presenta mayor inflamación, dolor, disminución de visión y secreciones. Para llegar a un diagnóstico, dice, el especialista será quien determine las pruebas necesarias en cada caso. En función del mismo se fijará el tratamiento, aunque de acuerdo con el médico es más importante la prevención. En ese sentido, recomienda:

  1. Lavarse las manos al menos 3 veces al día.
  2. No frotarse los ojos con las manos sucias.
  3. No compartir el maquillaje.
  4. No usar gafas que no tengan filtros de radiación ultravioleta de calidad garantizada.
  5. No bañarse con lentillas.
  6. Evitar los alérgenos desencadenantes (cuando la conjuntivitis es alérgica).
  7. Aplicar lágrimas artificiales.
  8. Llevar a cabo higiene palpebral.
  9. Utilizar gafas para bañarse en piscinas, playas y lagos.
  10. Ducharse al salir del agua.