La FDA indica que las lentillas de colores no son "de talla única". Un oculista debe medir cada ojo para ajustarlo correctamente y evaluar cómo responde el órgano al uso de lentes de contacto. Un ajuste pobre puede causar daño grave a los ojos, como:

  1. Arañazos en la córnea.
  2. Infección corneal.
  3. Conjuntivitis.
  4. Disminución de la visión.
  5. Ceguera.

La organización señala que los lugares que venden lentillas de colores sin receta le dan pocas o ninguna instrucción al usuario sobre cómo limpiar y cuidar las lentes. “No utilizar una solución antiséptica adecuada para mantener las lentes de contacto limpias y húmedas puede provocar infecciones”, dice Bernard P. Lepri, optometrista de la FDA en la rama de lentes de contacto y dispositivos de retina. "Las infecciones bacterianas pueden ser extremadamente rápidas, dar lugar a úlceras corneales y causar ceguera, a veces en tan solo 24 horas si no se diagnostica y se trata con prontitud".

"El problema no está en las lentillas de colores o decorativas", agrega Lepri. "Es la forma incorrecta en que las personas las usan, sin una receta válida, sin la participación de un profesional de la visión cualificado o sin el seguimiento profesional adecuado".

La FDA es consciente de que muchos lugares venden lentillas de colores y decorativas a consumidores de manera ilegal a un precio de 20 dólares. Por este motivo, la institución ha publicado en qué lugares no se deben comprar estos productos:

  1. Vendedores ambulantes.
  2. Salones o tiendas de belleza.
  3. Boutiques.
  4. Tiendas de novedades.
  5. Tiendas de Halloween.
  6. Tiendas de discos.
  7. Tiendas de playa.