Esta patología afectará al 49,8% de la población mundial en el año 2050, si bien los datos aportados por la Academia Americana de Oftalmología estiman que actualmente ya afecta al 32,1% e irá aumentando hasta alcanzar el 33% en 2020.

La miopía, que afecta sobre todo a pacientes de entre 20 y 40 años, es consecuencia de problemas genéticos y ambientales, pero también de hábitos de vida, como la mala iluminación o la exposición continuada a pantallas y monitores de televisión.

"Lo que sí está demostrado por numerosos estudios es que los niños que pasan dos o más horas diarias jugando al aire libre tienen un riesgo mucho menor de ser miopes", ha asegurado el oftalmólogo Ramón Gutiérrez en declaraciones a EFE.

Generalmente, ante un problema de visión los pacientes recurren a gafas o lentes de contacto, una tendencia que se mantendrá estable, si bien es cierto que las cirugías están aumentando. Actualmente el número de pacientes que apuesta por las lentes intraoculares asciende a 105.000 al año.