La uveítis es una inflamación dentro del ojo que puede estar producida por múltiples causas. El científico explica que es habitual que pacientes con uveítis sufran alguna enfermedad reumática como puede ser la artritis idiopática juvenil, la espondilitis anquilosante, la artritis asociada a enteropatías, la artritis reactiva, algunas vasculitis sistémicas y la sarcoidosis, entre otras.

Ricardo Blanco asegura que “es imprescindible un abordaje multidisciplinar entre reumatólogos y oftalmólogos no solo para que se atienda correctamente a los pacientes, se favorezca el diagnóstico temprano y se unifiquen cuidados; sino también para que se eviten realizar pruebas y exploraciones complementarias, lo que también supondría un ahorro para el sistema sanitario”.

En este equipo multidisciplinar, los oftalmólogos son los encargados de dar el patrón de afectación y, junto a los reumatólogos, se valora el diagnóstico basándose en el mismo. Posteriormente, se realiza una prescripción conjunta del tratamiento. Se pueden distinguir varios tipos de uveítis según la zona del ojo afectada.

Por un lado, están las que se desarrollan en la parte anterior del ojo, las que se desencadenan en el polo posterior del ojo y las que afectan a ambas zonas. En las uveítis anteriores el pilar de tratamiento es el tratamiento tópico, con colirios oculares y en las uveítis posteriores e intermedias el tratamiento puede ser tópico, con colirios o con inyecciones intraoculares que se aplican en la consulta con anestesia local.