“Hemos visto en qué consiste el uso de un material u otro en las lentes, qué repercusión tiene, el diseño que habitualmente utilizamos y los beneficios o perjuicios de su uso. En definitiva, hemos acercado muchos conocimientos técnicos sobre los materiales de las lentes intraoculares que, a veces, se dan por sabidos pero que no siempre están claros”, señaló Ramón Ruiz Mesa, moderador del simposio y director médico de las clínicas del Grupo Oftalvist en Andalucía.

Las implicaciones en la química del ojo y los factores a tener en cuenta a la hora de seleccionar los componentes para las lentes intraoculares han sido analizadas de la mano de Julio San Román, director del Grupo de Biomateriales del Instituto de Ciencia y Tecnología de Polímeros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Materiales flexibles

“Los 3 aspectos fundamentales para diseñar y elegir un material de un dispositivo ocular son la flexibilidad, la estabilidad en las condiciones fisiológicas del ojo y el control de los grados de hidratación. Lógicamente siempre deberán ser materiales trasparentes y amorfos para que su aplicación en el ojo no dé lugar a la formación de estructuras cristalinas u orientadas que puedan provocar una opalescencia”, explicó San Román.

San Román ha recalcado la importancia de los fundamentos moleculares para la fabricación de las lentes intraoculares. Casi todos los problemas de visión podrían corregirse con este tipo de lente, si bien hay que tener en cuenta que cuando se implanta se introduce un elemento extraño para el organismo, explica el especialista.

“A día de hoy, todo eso está controlado por la propia elección del material o incluso por las modificaciones del material de forma superficial, de tal manera, que evite interacciones con las células que den lugar a alteraciones de la capacidad de la lente para transmitir la luz”.