Los organoides de retina (prototipos artificiales de retina) se pondrán a prueba en un concurso estadounidense diseñado para generar retinas humanas a partir de un cultivo de células madre en el laboratorio. El concurso, titulado National Eye Institute 3-D Retina Organoid Challenge, se premiará con un millón de dólares, tal y como se ha anunciado a través de los National Institute of Health (NIH) de los Estados Unidos, al cual pertenece el National Eye Institute.

Los organoides de retina imitarán la estructura y funciones de la retina humana con un tejido fotosensible en la parte posterior del ojo. Actualmente, existen muchas enfermedades de la retina que afectan a la visión, como la degeneración macular y la retinopatía diabética. Según indican los NIH, es necesario desarrollar nuevos tratamientos para los 285 millones de personas que tienen discapacidad visual entre los que se incluyen 39 millones de ciegos.

Para esta edición, existen muchas empresas y organizaciones sin ánimo de lucro que estarían interesados en participar para mejorar esta problemática mediante descuentos en productos para análisis de medicamentos o como consultores, según informan los NIH. Las minirretinas que se desarrollen en el concurso servirán para estudiar las causas de las enfermedades retinianas, para probar nuevas terapias farmacológicas y como posible fuente de células para el trasplante.

La edición 2017 del National Eye Institute 3-D Retina Organoid Challenge otorgó 90.000 dólares a Erin Lavik, investigador de la Universidad de Maryland, por su concepto de impresión de la retina por capas para imitar la estructura de la retina humana. La generación de organoides de retina del concurso requiere la creación de prototipos que muestren modelos de enfermedades o herramientas relacionadas con el uso de fármacos.

En diciembre del 2018, el National Eye Institute, perteneciente a los NIH, proporcionará 100.000 euros a los 6 equipos que mejor respondan a los criterios establecidos en el concurso. Las presentaciones finales se aceptarán hasta marzo de 2020, un plazo largo para que los investigadores puedan seguir investigando sobre la primera propuesta y ampliar las capacidades de los prototipos de organoides de retina.