Oftalmólogos voluntarios

Oftalmólogos voluntarios del proyecto “Ver para creer” han atendido a 100 personas en riesgo de exclusión social que tienen problemas de visión y les han ofrecido la posibilidad de hacerse gafas gratuitamente, según ha informado la agencia EFE. En este sentido, el responsable de comunicación del proyecto, Javier Bravo, ha incidido en que este acto es el tercero que se realiza en Barcelona en colaboración con la Obra Social San Joan de Déu.

Fundación Cione

Asimismo, Javier Bravo ha asegurado que la Fundación Cione aporta las monturas y el trabajo de los oftalmólogos voluntarios, que vienen a través de las fundaciones de las cuales son socios. Por su parte, Vision for life aporta los cristales de las gafas y todos los aparatos que se necesitan para pasar consulta a los pacientes. Además, San Joan de Déu ofrece sus instalaciones.

Por su parte, la gestora de la Fundación Cione, Marta Casillas, ha aseverado que los principales beneficiarios del proyecto son personas que tienen gafas y que hace años que no las han podido cambiar por cuestiones económicas, personas que han ido al oftalmólogo y no han podido comprar las gafas que les recetan o incluso niños con fracaso escolar debido a una mala salud visual”.

A juicio de Casillas “nosotros les damos las directrices a las ONG locales de las ciudades donde realizamos el proyecto. La finalidad es que localicen, dentro de la población a la que ayudan, a las personas con estas dificultades. El objetivo es que les informen de nuestra labor para que puedan beneficiarse de ella y tener mejor salud visual”. Al mismo tiempo, ha añadido que mucha gente inmigrante o incluso refugiados “llevan muchos años sin poder acceder a un sistema de salud. Las ayudas que se dan en España para conseguir gafas son mínimas y cuando se tiene una graduación muy alta las gafas tienen precios desorbitantes, no se suele cubrir y el precio de la lente acaba siendo inabarcable para muchas personas».

Oftalmólogos voluntarios

Por otro lado, Xavier Llobet,  oftalmólogo voluntario, recuerda que a partir de los 40 años “lo que más necesitamos son gafas para leer”. A su entender, la vista cansada es el primer defecto que inhabilita a una persona para trabajar. “Esas personas no se pueden pagar unas tristes gafas de cerca, por esa razón estamos aquí”.

Además, recuerda que el 95% de la información que reciben las personas entra por la vista, por eso, es importante para estas personas que a través de estas fundaciones podamos hacer esta labor, porque lo que realmente necesitamos es “corregir a personas para que la mala visión no sea un problema para el mundo laboral”.

Finalmente, el oftalmólogo ha afirmado que los pacientes que reciben suelen venir del centro y sur de América y el centro de África, y que los procedimientos de América suelen presentar astigmatismo altos, mientras que las hipermetropías altas se presentan en muy pocos pacientes. Además, Javier Bravo asegura que las monturas que se les proporciona a los beneficiarios son nuevas. Además,  su entrega se hace aproximadamente un mes después de la consulta.