Tal como recoge la revista Optometry and Vision Science, estos dispositivos luchan contra una patología que provoca la pérdida de visión en las mitades izquierda o derecha de cada uno de los ojos y que afecta a más de 1 millón de estadounidenses, generalmente tras haber sufrido un traumatismo craneal, tumores cerebrales o accidentes cerebrovasculares.

La salida al mercado de estas lentes podría devolver a los enfermos parte del campo visual que la enfermedad suele reducir de los 180 grados naturales a unos 90 aproximadamente. Igualmente, estos pacientes podrían reducir la prevalencia de accidentes y obtener sus permisos de conducir, que en Massachusetts requieren un campo de visión probado de al menos 120 grados.

Eli Peli, autor principal del estudio y profesor de oftalmología en la Escuela de Medicina de Harvard, ha empleado más de 15 años en el desarrollo de estas gafas, que suponen una mejora de las lentes de prisma periférico. Estas últimas, también inventadas por Peli, ya podían encontrarse en el mercado desde 2013. Los ingenieros han tratado de huir del llamado efecto de “reflexión interna total”, que se producía cuando se intentaba desviar la luz más allá de los 30 grados convencionales; algo que no pasa en las nuevas gafas.

“Al integrar el prisma actual en una lente que tiene poder prismático en la dirección opuesta, el efecto de desplazamiento de la imagen se incrementa por la suma de la potencia de ambos tipos de prisma”, ha explicado el oftalmólogo sobre el primero de los modelos, que permite hasta 36 grados de expansión del campo visual.

El segundo modelo llega a conseguir 43 grados de expansión de campo en el lado ciego y un aumento de 14 grados en el rango de barrido visual gracias a la combinación de varios segmentos de prisma entre sí. Las terceras gafas, aún en fabricación, utilizarán espejos inclinados para desviar la imagen al lado capaz de ver.

Gracias a su diseño, este último prototipo está libre de distorsiones y efectos de separación de colores, algo que si sucede en los prismas, que reducen la calidad de imagen. Además de probar todas las lentes en pacientes con hemianopsia, los ingenieros han manifestado su interés por mejorar la funcionalidad actual de los dispositivos de prisma.