Gracias a la adquisición de un retinógrafo de campo amplio, el servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS) de Zaragoza podrá fotografía zonas del ojo inaccesibles para los equipos tecnológicos de uso habitual. Según informa el centro en una nota de prensa, el retinógrafo de campo amplio permite, en apenas unos minutos, capturar imágenes de alta resolución y en color real sin ocasionar molestias al paciente, ya que no es necesario dilatar la pupila.

"Con el retinógrafo de campo amplio conseguimos ver gran parte de la retina y hacer fotografías de una calidad excepcional", asegura el doctor Luis Pablo Júlvez, jefe de Servicio de Oftalmología del Servet. "Haciendo varias fotografías y montándolas podemos ver hasta 200 grados de la retina, cuando una retinografía normal nos deja ver unos 30 grados", ilustra.

Según informa el Servet, Clarus 500 -nombre comercial del retinógrafo de campo amplio- se destinará fundamentalmenrte al seguimiento fotográfico de pacientes diabéticos y, más concretamente, a jovenes con diabetes tipo 1 en riesgo de afectación a la retina periférica; aunque también será de utilidad en patologías del área periférica, desde vasculitis y enfermedades congénitas, hasta desgarros y desprendimientos.

El seguimiento fotográfico, también apto para tumores, evita a los profesionales tener que hacer complicadas biopsias para conocer el tipo histológico. "Ver el aspecto del tumor y, sobre todo, si sufre variaciones, nos da pistas sobre cómo actuar”, corrobora Júlvez. Se trata, según el centro, del primer retinógrafo de campo amplio instalado en un hospital público, debido en parte a que su manejo requiere un buen entrenamiento previo.

En este sentido, el servicio de Oftalmología del HUMS dispone de un fotógrafo profesional especializado en imágenes oculares. Tanto por su complejo manejo como por el alto coste de mercado –unos 150.000 euros según estimaciones del HUMS- el retinógrafo de campo amplio dará servicio a los pacientes que lleguen desde otros hospitales aragoneses.