“SYL1001 supone un avance en el desarrollo de fármacos innovadores en diferentes áreas terapéuticas a través de una tecnología novedosa de silenciamiento génico basada en el RNA de interferencia (RNAi)”, resumen sobre la solución oftálmica, capaz de bloquear la síntesis de un receptor implicado en la patología del síndrome de ojo seco.

El silenciamiento génico actúa disminuyendo o controlando de una manera muy específica la producción de las proteínas implicadas en la patología. Por eso, “SYL1001 es un método prometedor; porque permite el abordaje del ojo seco desde un nuevo mecanismo de acción y frente a dianas terapéuticas nuevas”, afirma el doctor José Manuel Benítez del Castillo Sánchez.

“En todos los estudios clínicos se ha demostrado la eficacia del SYL1001 en los pacientes de ojo seco”, añade catedrático de oftalmología y jefe de sección de la Unidad de Superficie e Inflamación ocular del Hospital Clínico San Carlos en Madrid. Además, “la RNAi suelen tener un efecto más prolongado que los fármacos tradicionales”.

En el caso de los pacientes de ojo seco, el SYL1001 “reduciría los parámetros inflamatorios de la superficie ocular, mejoraría la calidad de la lágrima y reduciría el dolor ocular asociado al síndrome”, explica la doctora y directora de I+D de Sylentis, Ana Isabel Jiménez, cuyo proyecto abarca 30 hospitales de 5 países europeos, entre ellos España, donde 1 de cada 5 personas que visitan el oftalmólogo lo hace por síntomas de ojo seco.