Kristin Biggerstaff y su equipo, realizaron un estudio retrospectivo sobre 160 pacientes que, a lo largo de 10 años, se habían sometido a este tipo de intervención en manos de alumnos bajo supervisión. La tasa de supervivencia tras la cirugía se evaluó mediante el estimador de Kaplan–Meier.

Tras analizar los datos, los autores concluyeron que la intervención había sido exitosa en el 41% de los casos y parcialmente exitosa en el 35% de ellos. El primer grupo presentó una tasa de presión intraocular (PIO) de 9,1 ± 3,7 milímetros de mercurio (mm Hg), mientras en el segundo se estableció en 11,5 ± 6,4 mm Hg.

En estos últimos, el éxito fue considerado como parcial debido a que seguía existiendo la necesidad de consumir medicación para lograr una PIO menor o igual a 21 mm Hg y mayor que 6 mm Hg. El porcentaje considerado como fracaso se definió por la pérdida visual de percepción de la luz o la necesidad de una nueva intervención quirúrgica.

Asimismo, se consideraron cirugías no exitosas aquellas que resultaron en una PIO superior a 21 mm Hg en 2 visitas consecutivas o una PIO menor a 6 mm Hg en 2 visitas consecutivas con pérdida de la agudeza visual de 2 o más líneas.

Oftalmólogos "graduados" en glaucoma

“Estudios como este sirven para reforzar la percepción de seguridad de las trabeculectomías realizadas por aprendices”, celebra George C. Papachristou, profesor de Oftalmología del Penn State Milton S. Hershey Medical Center en declaraciones a la American Academy of Ophthalmology.

“A medida que la población envejece y la tasa de glaucoma aumenta, lo hace también la presión para graduar oftalmólogos con una formación exhaustiva en los procedimientos quirúrgicos para el glaucoma”, explica el experto. “Según mi experiencia, es más habitual que se delegue en los aprendices para aplicar dispositivos de drenaje, antes de trabeculectomías”, ejemplifica.

Dado que las cirugías de aplicación de válvulas están indicadas solo después del fracaso o la imposibilidad de realizar trabeculectomías o esclerectomías no perforantes, el experto reitera la importancia de “estudios como éste que pueden cambiar la tendencia”.