La Unidad de Alta Resolución de Cirugía de Catarata (ARCCA) ha alcanzado este mes su cirugía número 20.000 (unos 13.000 pacientes) con un índice de complicaciones por debajo del 1,3%, según informa el jefe de servicio de Oftalmología de los sectores I y II de Zaragoza, Luis Pablo Júlvez, en una nota de prensa. Solo en 2017, el grupo realizó 5.982 operaciones.

Desde 2013, la iniciativa ARCCA aúna las intervenciones de los hospitales Miguel Servet, Royo Villanova y Nuestra Señora de Gracia (HNSG) en este último centro, aunque, progresivamente, se han ido sumando otros como los hospitales de Barbastro, Huesca, Alcañiz y Calatayud.

Actualmente, la Unidad ARCCA realiza unas 35.000 consultas anuales entre el control previo y posterior a la cirugía de cataratas. “Es un volumen de actividad muy importante que demuestra que la sanidad pública puede ser eficiente tanto en costes como en operatividad y en calidad”, defiende Júlvez, promotor de la iniciativa junto a José Manuel Larrosa, jefe de jección del programa ARCCA.

Alcanzar esta cifra, asegura, “conlleva mucho esfuerzo por parte de todo el personal; desde anestesistas a enfermeras, personal auxiliar y de servicios junto a los oftalmólogos del Royo y del Servet que se desplazan voluntariamente a operar en los quirófanos del HNSG”. Según consideran sus promotores, esta concentración de cirugías ha permitido mejorar la eficiencia del sistema.

La unidad ARCCA posibilita “tener acceso a la última tecnología e implantar unos procesos de organización que están sirviendo de modelo para hospitales de otras comunidades autónomas”, añaden sobre una actividad asistencial a la que, poco a poco, se está sumando también la docente e investigadora. El siguiente paso para ARCCA es, según valora Júlvez, “trabajar en favor de la calidad de vida del paciente, con un trato familiar, una cirugía de cataratas económicamente eficiente y excelentes resultados clínicos y funcionales”.