“La pérdida de visión causada por el glaucoma no es curable, pero el diagnóstico precoz y el tratamiento puede retrasar la progresión de la enfermedad”, explica el jefe de productos quirúrgicos de la compañía, Simon Karger, “hemos utilizado nuestra experiencia en óptica y nuestras habilidades con los algoritmos para mostrar cómo resulta totalmente factible contar con un test de detección rápida”.

El resultado, son unas gafas donde el médico o paciente deben situar su teléfono inteligente e iniciar la reproducción de un video, descargado de la App oficial. Comenzará entonces la visualización de una serie de patrones parpadeantes de luz, a cuyo estímulo el paciente deberá pulsar un mando remonto conectado por bluetooth.

Aproximadamente 10 minutos después, el teléfono mostrará los resultados de la prueba, “sencillos y fáciles de entender para cualquier usuario, pero con información suficiente y relevante como para que interese a nuestro oftalmólogo habitual”, matiza Karger, ya que Viewi pretende ser “un refuerzo y no un sustitutivo del diagnóstico tradicional”.

Los desarrolladores confían en logar un “impacto positivo en profesionales de la vista”, tanto por la portabilidad del dispositivo como por su coste, de unos 20 dólares -17,80 euros- una cantidad mucho más asequible que los 20.000 dólares – 17.800 euros- que cuesta el aparato clásico.

"La tecnología Viewi podría proporcionar un sistema de alerta temprana valiosa para las personas en riesgo de desarrollar glaucoma, así como los pacientes que necesitan controlar los efectos de alguna enfermedad en su visión", insiste el jefe de productos, "también podría hacer la prueba de perimetría estática accesible a más pacientes en los países en desarrollo, donde el equipo clínico y profesionales capacitados a menudo escasean” sugiere.