Gracias a los resultados del ensayo clínico AREDS2 (Age-Related Eye Disease Study 2), del National Eye Institute (NEI), los suplementos nutricionales son cada vez más prescritos para conservar la salud ocular. El estudio evidencia que ciertos carotenoides en dosis moderadas, son capaces de prevenir la pérdida de visión.

Concretamente, los investigadores hallaron en este trabajo, que el consumo de 10 miligramos diarios de luteína y 2 miligramos diarios de zeaxantina, contribuía a reducir el riesgo de DMAE. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en Archives of Ophthalmology, llama a no sobrepasar en ningún caso la dosis prescrita por el especialista.

René Y. Choi, autora principal del paper, ilustra la recomendación con el caso de una paciente asiática de unos 60 años diagnosticada de glaucoma, pero no de DMAE. La mujer, que fue remitida a clínica aquejada de destellos en la fóvea, presentaba una agudeza visual de 20/20 OD y OS, sin defecto pupilar aparente.

“Los movimientos extraoculares y los campos visuales estaba llenos a la confrontación y el examen del segmento anterior con lámpara de hendidura fue normal en ambos ojos”, especifica la autora; sin embargo “el examen de fondo de ojo consiguió mostrar los depósitos cristalinos, y la tomografía de coherencia óptica (TCO) indicó que se encontraban en las capas internas de la región foveal”.

Tras un exhaustivo seguimiento médico, se supo que, a lo largo de 8 años, la paciente había consumido suplementos diarios de luteína en dosis de 20 miligramos, sobrepasando en más del doble la dosis máxima recomendada para un paciente de DMAE. Además, la mujer seguía una dieta rica en esta misma sustancia, que incluía brócoli, col, espinacas y batido de aguacate todas las mañanas.

"Cuando nos fijamos en los niveles de carotenoides en la piel y la retina, todas las mediciones resultaban ser por lo menos 2 veces mayores que los niveles en pacientes que no tomaban suplementos nutricionales", corrobora el coautor del trabajo, Paul Bernstein.

Aunque mantuvo la dieta rica en luteína, la paciente se recuperó tras 7 meses desde el abandono de la suplementación. “Todo el mundo debe trata de comer sano”, admite el científico; sin embargo, los indicios muestran que “el consumo de luteína se ha incrementado entre la población general, cuando solo debería producirse en casos de riesgo de DMAE detectados por un oftalmólogo cualificado”, concluye.