Este documento tiene como objetivo apelar a la Unión Europea para “llamar la atención de los gobiernos europeos y conseguir, así, una mayor y mejor información sobre la trombosis asociada al cáncer”, según explica Manuel Monreal, médico y especialista que ha colaborado en la elaboración.

Con dicho documento “se plantea mejorar la prevención de la aparición de la trombosis y el diagnóstico de la misma, así como el tratamiento y prevención de las recurrencias”, asegura Miguel Ángel Calleja, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), que también ha participado en el proyecto.

Los pacientes oncológicos tienen también más probabilidades de tener una embolia pulmonar que personas con otras patologías. “1 de cada 10 tiene menos de 50 años, y 1 de cada 5 no tiene metástasis, por lo que no debería morirse por el cáncer, ya que está todavía en una situación en la que le quedan una expectativa y calidad de vida más que aceptables”, explica Monreal.

Además, y con motivo del Día Mundial de la Trombosis, un grupo de expertos en trombosis asociada al cáncer ha organizado una mesa redonda llamada “¿Convives con la trombosis? Hablemos de la enfermedad tromboembólica venosa”. Algunos de los temas abordados han incluido el riesgo de trombosis en el cáncer.

“Los pacientes que tienen una enfermedad diseminada tienen más probabilidades que los que tienen una enfermedad localizada. Aquellos pacientes que tienen tumores del tipo carcinomas tienen más posibilidades. Por ejemplo, los que tienen cáncer de páncreas o de estómago tienen más riesgo que los que tienen cáncer de mama”, ha explicado Pedro Pérez Segura, oncólogo del Hospital Clínico San Carlos.

“Claramente el tratamiento de elección en este tipo de pacientes son las heparinas de bajo peso molecular, frente a otros tipos de anticoagulantes de aplicación directa, que son otro tipo de fármacos introducidos en el mercado y que podrían ser una alternativa atractiva. Sin embargo, no hay estudios que los comparen directamente con las heparinas de bajo peso molecular”, asegura Pilar Llamas, hematóloga del Hospital Fundación Jiménez Díaz.

Finalmente, y por este motivo, los asistentes han recalcado la importancia de la inversión en prevención e investigación. “La inversión en enfermedad tromboembólica venosa es prioritaria. Tenemos datos que indican que la inversión ha ayudado a que el número de pacientes que mueren a causa de una embolia pulmonar hoy en día es menor a las cifras que teníamos en 2001”, explica David Jiménez, neumólogo del Hospital Ramón y Cajal.