“En Estados Unidos tenemos una brecha significativa”, lamenta Sobrado. Las cifras de los Centers for Disease Control and Prevention muestran que, de los 80 millones de estadounidenses mayores de 50 años en riesgo de padecer cáncer colorrectal, aproximadamente, unos 30 millones nunca se ha sometido a una evaluación. Esto se traduce en unas 50.000 muertes evitables cada año, algo “particularmente frustrante teniendo en cuenta la disponibilidad de herramientas de evaluación” y el hecho de que, en canceres de colon iniciales, la tasa de supervivencia a 5 años es más del 90%.

“La supervivencia depende del diagnóstico precoz y, sin embrago, muchas personas viven sin saber que su cuerpo está incubando una enfermedad que podría matarlos”, advierte el gastroenterólogo. El hecho de que los pacientes no tomen las medidas preventivas necesarias puede deberse a la ausencia de sintomatología o al propio proceso de cribado, ya sea por la naturaleza invasiva del procedimiento o porque muchos estadounidenses lo llegan a considerar moral o éticamente inadecuado.

“Como gastroenterólogo realizo casi un millar de colonoscopias anuales y, aun así, la cifra no alcanza a una considerable de los pacientes, imposibles de convencer para someterse a la prueba”, admite Sobrado quien destaca en este punto la utilidad de los test de ADN fecal. Ejemplo de ello es Cologuard, la primera prueba de este tipo en salir al mercado y que, ya en 2014 demostró una sensibilidad de detección de casi el 93%; un 20% superior a la de la prueba inmunohistoquímica fecal.

Basándose en sus propios datos estadísticos, Exact Sciences, la empresa que desarrolló y comercializó el test, afirma que este tipo de pruebas serán, cada vez, más utilizadas. Hasta le fecha, aseguran, cerca de 81.000 proveedores de servicios médicos en Estados Unidos han prescrito esta prueba poco invasiva, “una tasa que aumenta en más de 800 nuevos especialistas cada semana”, apuntan. Así mismo, la compañía estima que este año se completarán con su método cerca de 550.000 exámenes colorrectales, de los cuales, más del 50% serán en pacientes evaluados por primera vez.