“Más del 60% de los adultos tiene nódulos en la tiroides, pero la mayoría son benignos o responden a un cáncer de crecimiento tan lento que no es una amenazada para la vida”, resume Tessler en una nota de prensa de la universidad. En estos casos, “¿estamos utilizando sabiamente los recursos?, ¿es realmente útil realizar una biopsia?”, cuestiona el experto.

Con el objetivo de evitar el derroche de pruebas diagnósticas, el comité de expertos dirigido por Tessler ha ideado un sistema de estratificación de riesgo basado en ecografías. El sistema, que publica el Journal of the American College of Radiology, permite identificar los nódulos tiroideos que requieren biopsia o seguimiento ecográfico.

Ti-RADS para evitar biopsias

El llamado Thyroid Imaging, Reporting and Data System (Ti-RADS) imita el modelo Bi-RADS, que el American College of Radiology utiliza para estratificar el riesgo de los cánceres de mama, y se basa en 5 categorías de la apariencia de los nódulos tiroideos:

  1. Forma.
  2. Margen.
  3. Composición.
  4. Ecogenicidad.
  5. Foco hiperecogénico.

Cada una de estas caracterizaciones de los nódulos tiroideos tiene, a su vez, subcategorías valoradas por puntos del 0 al 3, cuya suma determina la malignidad del tumor. De esta forma, ejemplifica, “si la suma es de 0 puntos, el nódulo es TR1 y si la suma es de 2 puntos, el nódulo es TR2 o no sospechoso; en ambos casos, las directrices indican que la biopsia es innecesaria”. En casos de mayor gravedad se tendrán en cuenta otros factores:

  1. TR3 (3 puntos) se recomienda biopsia si el nódulo tiroideo supera los 2,5 cm.
  2. TR4 (4-6 puntos) se recomienda biopsia si el nódulo tiroideo supera los 1,5 cm.
  3. TR5 (7 puntos o más) se recomienda biopsia si el nódulo tiroideo supera 1 cm.

“TI-RADS está diseñado para equilibrar, por un lado, el beneficio de la identificación de los cánceres clínicamente importantes y, por otro, el riesgo y el coste de someter a los pacientes con nódulos tiroideos benignos o cánceres indolentes a biopsias y tratamientos”, concluyen Tessler y su equipo.

Sus recomendaciones, consideran, “son concordantes con la tendencia creciente hacia la vigilancia activa, o espera vigilante para los nódulos de tiroides de bajo riesgo”. Además, según adelanta la nota de prensa, “varios grupos de investigadores están explorando el potencial de la inteligencia artificial para evaluar los nódulos tiroideos y disminuir así las biopsias”.