Los científicos chinos tienen previsto probar la técnica de edición genética CRISPR en pacientes de cáncer de pulmón en los que ha fallado la quimioterapia, la radioterapia u otro tipo de tratamientos. El ensayo clínico ya ha recibido la autorización ética por parte del comité de revisión del hospital.

“Se trata de un paso importante”, ha subrayado a Nature Carl June, investigador clínico de la Universidad de Pennsylvania (Philadelphia). Carl June lideró un estudio en el que se empleó una técnica de edición genética para ayudar a los enfermos de VIH a combatir el virus. June ha participado, además, como asesor científico en un ensayo clínico que utilizó la técnica de edición genética CRISPR en el tratamiento del cáncer.

Este ensayo fue aprobado el pasado mes de junio por el panel asesor del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (EE. UU.). Está pendiente aún de la autorización de la Food and Drug Adminstration (FDA) y del comité de la universidad. Los investigadores prevén que pueda iniciarse el ensayo clínico a finales de este año.

El estudio liderado por Lu You probará la técnica de edición genética CRISPR en pacientes con cáncer de pulmón con células metastásicas en los que han fallado otros tratamientos. “En estos casos las opciones de tratamiento son muy limitadas”, ha explicado Lu. “Esta técnica es prometedora en cuanto a los beneficios que puede ofrecer a estos pacientes”, ha añadido.

El equipo de investigadores chinos extraerá linfocitos T de la sangre de los pacientes y luego utilizará la técnica de edición genética CRISPR para eliminar un gen, que contiene la llamada proteína PD-1. Esta proteína se encarga de emitir una respuesta inmunológica que evita ataques y amenazas contra otras células. Tras alterar los linfócitos T, los devolverán al sistema sanguíneo de los pacientes con la esperanza de que, al bloquear la PD-1, aumente la reacción frente a las células cancerígenas

“Eso sería más poderoso que los anticuerpos”, ha apuntado Timothy Chan, investigador clínico en inmunoterapia en el Memorial Sloan Kettering Cancer de Nueva York. La compañía de biotecnología Chengdu MedGenCell se encargará de analizar y validar las células que se sustraerán de los pacientes, para asegurase de que se eliminan los genes adecuados antes de reintroducirlas en el sistema sanguíneo.

Los linfócitos T están implicados en varios tipos de respuestas, lo que induce a científicos como Chan a pensar que la modificación de los genes provoque una contestación inmunológica excesiva y provoque que las células reintroducidas en el cuerpo ataquen al intestino, las glándulas de adrenalina y otros tejidos.