En este estudio, publicado en la revista española Cirugía Oral y Maxilofacial, se siguió a 19 pacientes que tenían carcinomas de parótida diferentes a los tumores linfoideos o metástasis intraparotídeas entre 1998 y 2012. Gracias a las fórmulas de Vander Poorten, se consiguió un índice pronóstico que incluía: edad, tamaño del tumor, invasión cutánea o afectación ganglionar.

La supervivencia de cada uno de los pacientes se logró relacionar a los 5 años, gracias a que todos ellos estaban incluidos en alguno de los 4 grupos considerados de riesgo. La estratificación de Vaner Poorten (arriba mencionada) se distribuyó en grupos de riesgo: 1 (3 pacientes, 15,7%), 2 (5 pacientes, 26,3%), 3 (un paciente, 5,8%) y 4 (10 pacientes, 52,2%).

6 de los pacientes que fallecieron en el seguimiento estaban incluidos en el grupo 4. De los 4 supervivientes de este grupo, solo uno superó el seguimiento llevado a cabo durante 5 años. La comparación de las medias que relacionaban las variables de resultado anterior al tratamiento (PS1) y después del mismo (PS2) mostró una supervivencia global más adecuada en pacientes con valores de PS1 < 4,5 y PS2 < 4,9, mientras que la mortalidad fue más alta a partir de los índices de PS1 > 6,5 y PS2 > 7,7.

La clasificación de Vander Poorten puede aplicarse en áreas hospitalarias con poco número de carcinomas de parótida. Esto permite establecer un pronóstico de supervivencia más acertado sobre pacientes individuales. Pese a la heterogenicidad histológica, el índice estratifica el pronóstico individual de pacientes con cánceres de parótida en hospitales de áreas sanitarias que no sean centros de referencia para su tratamiento.