“Las complicaciones críticas en los pacientes con cáncer han existido siempre, pero a pesar de ello queda mucho por hacer”, señala en un comunicado el presidente de la SEOM, Miguel Martín, para quien la primera necesidad es un cambio de mentalidad.

“Hace pocos años hablar del ingreso en UCI de un paciente con cáncer era considerado casi como un tabú y en ocasiones entendido como un encarnizamiento terapéutico, por lo que el nihilismo era una actitud afianzada en la mente de una buena parte de los profesionales”, añade el especialista, que considera que la principal arma contra esas reticencias es la evidencia científica.

De acuerdo con el representante de la SEOM, los avances en el tratamiento del cáncer implican cambios en las posibilidades de curación y en los tiempos de supervivencia de muchos pacientes, por lo que está “claramente justificado” tratar problemas agudos de esta población.

Para mejorar el cuidado de pacientes oncológicos críticos, las 2 sociedades han firmado un convenio de colaboración que busca:

  1. Proporcionar guías que ayuden a tomar decisiones compartidas entre oncólogos e intensivistas.
  2. Reducir la subjetividad y variabilidad de esas decisiones aportando estándares de atención.
  3. Fomentar el diálogo entre especialidades a través de cauces de comunicación.
  4. Incentivar la creación de grupos de trabajo sobre aspectos terapéuticos concretos.
  5. Valorar la posibilidad de crear un registro nacional de pacientes oncológicos críticos con datos reales.

“En un mundo tan cambiante, en el que se abren opciones terapéuticas en tumores que antes no tenían tratamiento, afinar en la decisión sobre el nivel de soporte se ha convertido en una tarea cada vez más compleja y especializada, e indiscutiblemente necesaria”, subraya el presidente de SEOM, que cerró el acuerdo con el presidente de Semicyuc, Enrique Fernández Mondéjar.

Para el representante de los intensivistas, este convenio de colaboración favorece tanto a pacientes como a profesionales médicos y “pretende contribuir a romper el estigma de que el paciente oncológico que sufre un evento crítico no se beneficia de su ingreso en UCI”. “El paciente oncológico presenta frecuentemente un perfil de paciente frágil que requiere un abordaje específico en el que el intensivista y el oncólogo deben trabajar en estrecha colaboración”, concluye.