Según informa la agencia EFE, el dispositivo detecta varios patrones de microARN (moléculas diminutas de material genético que actúan como biomarcadores), identificando las partículas alteradas y relacionándolas con una enfermedad concreta a través de un software. La muestra, que se distribuye gracias a una placa, reacciona con los compuestos químicos generados por los investigadores.

El sistema, que se espera esté disponible en 2018, permitirá reducir el coste de cada prueba a unos 72 dólares, de acuerdo con el fundador de la compañía, Alejandro Tocigl, quien busca “democratizar” el acceso a las pruebas médicas de la población y en consecuencia mejorar su esperanza de vida.

En un encuentro organizado por la Fundación Imagen de Chile, explicó que en estos momentos su equipo está enfocando la herramienta a detectar el cáncer de estómago, ya que el cáncer gástrico es el más mortal en el país Latinoamericano. Su idea, sin embargo, es aplicar la tecnología a otras patologías.

Para Tocigl (uno de los innovadores menores de 35 años destacados por la revista internacional MIT Technology Review en 2015), es “indispensable” reducir la brecha entre sistemas sanitarios públicos y privados que existe dentro de las economías emergentes. Ese es el objetivo de este dispositivo.