Según los autores, el cáncer gástrico es una de las enfermedades malignas más frecuentes en todo el mundo. Los carcinomas gástricos con estroma linfoide son un grupo heterogéneo de neoplasias en el que se incluyen, sin mayor precisión, el carcinoma medular, el carcinoma tipo linfoepitelioma y el carcinoma convencional con estroma linfoide.

La literatura utiliza los 3 conceptos como sinónimos y la Organización Mundial de la Salud (OMS) no los considera entidades como tal; sin embargo, los investigadores entienden que “conocer los criterios diagnósticos e identificarlos tiene una importancia relevante tanto clínica como pronóstica”. Por eso, han llevado a cabo una revisión de casos clínicos para definir criterios útiles que permitan distinguir estas lesiones y estudiar el inmunofenotipo de las poblaciones linfoides.

Para realizar el trabajo, se estudiaron 13 muestras de pacientes (5 mujeres y 8 hombres) del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla con carcinomas ricos en linfocitos (estroma linfoide) con extirpación subtotal/total gástrica. Se analizaron retrospectivamente entre 3 y 10 secciones histológicas de cada caso con el objetivo de evaluar el tipo histológico, el infiltrado linfoide y su distribución, la caracterización de la población linfoide, la presencia del virus de Epstein-Barr (VEB) y el análisis de la inestabilidad de microsatélites.

Una vez realizado el estudio con hematoxilina-eosina e inmunohistoquímica, las características histopatológicas e inmunofenotípicas permitieron identificar 3 grupos distintos: el carcinoma medular asociado a inestabilidad de microsatélites, el carcinoma tipo linfoepitelioma asociado al VEB y el adenocarcinoma gástrico poco diferenciado con estroma linfoide. Partiendo de estos resultados, los autores afirman que el diagnóstico diferencial es “relevante”.

Asimismo, aseguran que la identificación y separación de las distintas entidades abrirían “nuevas expectativas para el desarrollo de nuevas dianas terapéuticas”. En la investigación han participado investigadores del Hospital Universitario Virgen Macarena y el Hospital San Juan de Dios de Sevilla, el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria de Santa Cruz de Tenerife y el Complejo Hospitalario Llerena-Zafra, en la provincia de Badajoz.