El nuevo aplicador permite tratar tumores de mayor diámetro que su antecesor, el “Aplicador Valencia” comercializados ambos por la empresa Elekta. En el equipo de investigación participan físicos del Hospital Politécnico y Universitario La Fe, del Hospital General Universitario de Valencia y de la empresa Elekta.

El carcinoma de células basales es el más común de todos los tipos de cáncer de piel. Su incidencia aumenta un 10% al año, pero no causa metástasis, a diferencia del cáncer de piel. Sobre todo, afecta a la población caucásica mayor de 50 años, y provoca lesiones en las zonas más expuestas al sol (cara, cuello y manos).

Punto de partida: mover el elemento radiactivo

El “Aplicador Valencia” era el dispensador de quimioterapia que se usaba desde el 2008. El sistema se adaptaba a los tumores más pequeños localizados en zonas complejas. Se trataba de la braquiterapia, técnica en la que el iridio-192 (elemento radiactivo) se colocaba en un dispositivo que exponía al tumor a radiación ionizante según los tiempos fijados con anterioridad.

Según declaraciones de Javier Vijande, uno de los participantes del proyecto del Departamento de Física Atómica, Molecular y Nuclear, este trabajo consiste en simular la radiación en el cuerpo humano. Para esto, se usa un método estadístico que simula el comportamiento de las partículas en grandes aceleradores como el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN, llamado técnica Montecarlo.

Esta técnica produce números aleatorios millones de veces (como en los juegos de azar) que permiten obtener una descripción matemática de un fenómeno físico, por ejemplo el comportamiento de una partícula cuando atraviesa un tejido. Los cálculos se complementan con la validación experimental en el Hospital La Fe.

El sistema partió de mover el elemento radiactivo dentro del aplicador para tratar tumores más grandes e irregulares. El diseño se realizó en la Facultat de Física de la Universitat de València por Facundo Ballester y Javier Vijande. La construcción la realizó la empresa Elekta, y las pruebas para comprobar su eficacia las realizó el equipo de la Unidad de Radiofísica en Radioterapia del Hospital La Fe, dirigido por el doctor José Pérez Calatayud.

Las simulaciones realizadas permiten distribuir homogéneamente la radiación hasta 6-8 milímetros para tratar el carcinoma. La comercialización de este aplicador aún no se ha llevado a cabo, pero Elekta está investigando las posibilidades de este sistema sustituyendo el iridio-192 por cobalto-60, un material más duradero que permitiría ampliar el mercado internacional.