“Las conjuntivitis son las patologías oftalmológicas más frecuentes de verano, sobre todo las de tipo infeccioso por bacterias, hongos o virus, aunque los servicios de urgencias también atienden numerosas conjuntivitis de tipo alérgico”, resume el experto, que señala la fotoqueratitis como segunda casa de emergencia oftalmológica.

Los pacientes con oftamia causada por la exposición continuada a la radiación solar, refieren como principales síntomas picor, lagrimeo, fotofobia e, incluso, disminución de la visión, recuerda Moreno quien, en época de verano, suele atender también una gran cantidad de orzuelos. “La obstrucción de las glándulas por exceso sudor, provoca una infección bacteriana aguda, purulenta y dolorosa a la palpación”

No podemos olvidar los efectos de la exposición a la UV son acumulativos con el paso del tiempo”, advierte, y pueden acarrear desde molestias banales hasta cataratas, degeneración macular o melanomas coroideos. Con el objetivo de evitar las urgencias oftalmológicas durante la época estival, el experto ha elaborado una serie de consejos centrados en la protección frente a la radiación solar, el cloro, la sal y las altas temperaturas.

  1. Utilizar crema solar hipoalergénica.
  2. Evitar la exposición a aires acondicionados.
  3. Evitar el uso de lentes de contacto durante el baño.
  4. Protegerse las partículas que arrastran las corrientes de viento.
  5. Usar gafas de sol envolventes, polarizadas y con filtros homologados.
  6. Enjuagar los ojos con agua fría tras el baño para eliminar sal o residuos.
  7. En las horas de mayor incidencia solar proteger la vista de los niños con gorras o viseras.
  8. Usar gafas de natación para evitar el contacto con cloro, orina, cremas o el sudor de los bañistas.
  9. Contrarrestar la sequedad ocular causada por las altas temperaturas con lágrimas artificiales sin conservantes.