La investigación, liderada por el Departamento de Radioterapia y Oncología del hospital catalán, reveló que, de un total de 802 ensayos analizados, concluidos antes de enero de 2013, solo se publicaron 147, es decir, no se hicieron públicos los resultados de 655 ensayos clínicos de radioterapia (81,7%).

Desde el Departamento de Radioterapia del Hospital Plató afirman que los resultados fueron “sorprendentes” porque muchos de estos ensayos habían sido financiados por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

“Como sabemos”, asegura Jaime Pérez-Alija, “los ensayos clínicos producen los mejores datos para tomar decisiones basadas en la evidencia en la medicina moderna, por lo que es preocupante que la ley esté siendo ignorada a una escala tan amplia”.

En opinión de los investigadores, una de las razones por las que los datos no se publican es que a algunos de los ensayos se les puede haber concedido una prórroga. Los especialistas del Hospital Plató han comenzado a investigar a fondo este problema con el objetivo de saber cuántos de los ensayos registrados en ClinicalTrials o en otras bases de datos se publican en revistas médicas.

La intención de los investigadores es contactar con los autores de los ensayos clínicos para preguntar por qué el depósito obligatorio de los resultados no se produjo y solicitar información sobre las razones por las que no se publicaron.

“Curiosamente, hemos encontrado que los ensayos financiados por las compañías son mucho mejores en el cumplimiento de las normas que los ensayos académicos, con un 55 y 30%, respectivamente. Sólo un tercio de todos los ensayos que se estudiaron fueron ensayos de empresas”, concluye Pérez-Alija.