Este método novedoso administra un colorante (verde de indocianina) en el momento en que se realiza la resección del colon o del recto, de manera que se distribuye por las zonas correctamente vascularizadas. Gracias a ello, es posible identificar in situ aquellas zonas con un aporte vascular deficiente y, por tanto, con mala circulación sanguínea.

Así, el especialista puede reconstruir o rehacer el empalme intestinal durante la intervención, cuando la adquisición del colorante no sea la esperada, y reducir al máximo las complicaciones postoperatorias de este tipo de cirugías. Este nuevo procedimiento es posible gracias a la adquisición de un sistema de videolaparoscopia de última generación por el servicio de cirugía general.

Imagen de alta definición

Este sistema permite una calidad de imagen superponible incluso superior a los sistemas 3D. Por otra parte, permite la aplicación de sistemas de fluorescencia para el estudio de estructuras vasculares, biliares y ganglios linfáticos en procesos oncológicos. Este equipo laparoscópico de alta definición dispone de un filtro específico para visualizar el verde de indocianina y utiliza una cámara diseñada para captar la fluorescencia del compuesto a través de luz infrarroja.

Asimismo, y gracias a este sistema, el equipo puede identificar de forma secuencial la circulación vascular en los tramos intestinales de forma inmediata y directa, lo que permite seleccionar un punto adecuadamente vascularizado para la unión quirúrgica. Una vez realizada la sutura digestiva, se realiza un segundo chequeo mediante una nueva fusión del colorante con el objetivo de verificar una correcta vascularización de la anastomosis.

Según indica la Generalitat Valenciana, esta técnica también permite determinar los ganglios linfáticos afectados por un proceso tumoral, es decir, identificar ganglios centinela sin necesidad de utilizar isótopos radiactivos. Por último, otro de los posibles usos es la obtención de un mapa de la anatomía de la vía biliar durante la cirugía hepática y la cirugía de vesícula biliar, lo que facilita bastante los procedimientos del Servicio de Cirugía General del Hospital de Castellón.